• Museo de la prisión de Faengslet

Museo de la prisión de Faengslet

El uso de tecnología audiovisual moderna ha permitido volver a poblar con reclusos y guardias los pasillos, los bloques de detención y los celdas del Museo de la prisión de Faengslet en Horsens, Dinamarca. 

Desde peleas entre prisioneros en los pasillos hasta el ruido de las pesadas puertas de las celdas, pasando por el olor característico del cannabis procedente del bloque de celdas, el Museo ha recreado fielmente las imágenes, sonidos y olores de la vida en la prisión hasta el punto de que los visitantes dudarán de si cerró sus puertas en 2006.

Los visitantes seleccionan una tarjeta de identidad al principio de la visita que determina cuál de las ocho historias cuidadosamente seleccionadas van a oír. Cada una de ellas narra el pasado de un antiguo recluso, un guardia o un miembro del personal de apoyo, lo que permite a los visitantes que repitan la visita ver la exposición a través de unos ojos diferentes cada vez.

Las historias abarcan desde problemas relacionados con las drogas al despreciado día de la semana que había pescado para comer. Hay varias celdas amuebladas que los visitantes pueden explorar y sentir la prisión durante un momento. Los visitantes pueden inspeccionar las celdas para buscar pintadas ocultas, apreciar el aspecto y los olores de la cocina de la prisión o incluso examinar de cerca el área de atención médica de la prisión.

Un componente esencial de esta experiencia multisensorial son los 56 proyectores de Panasonic, que ayudan a proyectar sombras en las salas y la imagen de corpulentos prisioneros en los bloques de los aseos.

La mayoría de los dispositivos son proyectores láser Solid Shine™. Se han distribuido un total de 45 proyectores PT-RZ330EJ por toda la prisión.

Se seleccionaron los proyectores Solid Shine™ por su increíble brillo y niveles de contraste, pero también porque no necesitan mantenimiento, lo que permite utilizarlos continuamente hasta siete años seguidos sin necesidad de sustituir los filtros ni las fuentes de luz.

Las lámparas de los proyectores convencionales funcionan al 100 % de sus requisitos de potencia, lo que se traduce en la generación máxima de brillo, con independencia del brillo de la imagen que estén proyectando.  Sin embargo, los diodos láser son fuentes de luz regulables. Solo utilizan el 100 % de la potencia cuando se necesita brillo máximo. Como resultado, consumen menos electricidad y duran mucho más.

Muchos de ellos se han ocultado en armarios y se han dispuesto verticalmente sobre puertas, lo cual resulta posible gracias al motor óptico de la fuente de luz láser. Los proyectores láser pueden girarse 360 grados para su instalación en cualquier ángulo sin prácticamente emisiones de calor, lo que permite aplicaciones exclusivas e inteligentes.

"Queríamos crear exposiciones que no resultaran intrusivas y que resultara obvio de dónde procede el contenido", explica Mads Havemann, diseñador de exposiciones de Kvorning Design & Communication. "Para conseguir este objetivo, era importante poder instalar los proyectores de forma discreta. Los proyectores láser/LED de Panasonic han demostrado una gran capacidad de adaptación a todas las posiciones de instalación que elegimos y, como despiden muy poco calor y prácticamente no emiten ruido, ayudan a mantener el ambiente, incluso en espacios reducidos como las celdas."

El viaje empieza en el área de recepción de la prisión. Tres arcos de gran tamaño con barras tradicionales crean un entorno en el que ocho proyectores de corta distancia de Panasonic crean un espectáculo de sombras sobre la pared del fondo. Los guardias de la prisión acompañan a los prisioneros esposados a lo largo del pasillo. Es una técnica sencilla pero efectiva que se usa en todo el museo y se filmó con antiguos reclusos y personal, lo que aporta una sensación genuina. 

En el interior de la prisión, una de las historias más fascinantes es la narrada por Sonny Rasmussen, un antiguo recluso convertido en guía del museo, cuya imponente figura se proyecta por todo el museo utilizando imágenes de tamaño real. Sonny cuenta historias divertidas que ocurrieron durante su época como cabecilla de contrabando, historias lamentables de los periodos que pasó en régimen de aislamiento e historias emotivas sobre la infancia de sus hijos que se perdió. Cada una se presenta de forma inteligente utilizando el proyector PT-RZ330EJ de alto brillo, que crea imágenes realistas de gran brillo y contraste, incluso cuando se proyectan en el entorno de luz natural que llena la prisión.

En una ocasión cuenta una historia sentado en una mesa de madera dentro de un bloque de celdas. Los diseñadores han utilizado cartografía digital para que su imagen virtual aparezca sentada sobre una mesa real. Se utiliza una técnica similar en el bloque de las duchas, donde su figura, amenazadora, cubre toda una pared alicatada. 

Las exposiciones han sido diseñadas por Kvorning Design & Communication e integradas por AV-Huset.

"El carácter de los proyectores Solid Shine™ de Panasonic, que permite despreocuparse de ellos tras instalarlos, resulta especialmente ventajoso para el museo. No hay un equipo de asistencia técnica a tiempo completo in situ, por lo que resulta genial poder utilizar proyectores que sabemos que durarán hasta siete años sin necesidad de mantenimiento", apunta Lasse Werner, director de grandes cuentas de AV-Huset.