No se deje engañar por el aspecto de los últimos dispositivos

Escrito por Jan Kaempfer, Director de Marketing Europeo de Panasonic Computer Product Solutions

Actualmente se libra una batalla en el mercado de los dispositivos. Los equipos de consumo entran en el sector empresarial y los fabricantes tradicionales de PC y portátiles compiten ahora por captar cuota de mercado con grandes empresas con equipos del mercado de consumo como Apple y Samsung. Éstos últimos sostienen haber tenido en cuenta la experiencia de los consumidores con dispositivos de consumo y la aprovechan ahora para mejorar la experiencia dentro del entorno empresarial.

Como consecuencia directa de esta batalla, los principales responsables de la toma de decisiones de las empresas ya no tienen clara la diferencia entre los dispositivos profesionales y los móviles de consumo, y les cuesta decidir cuál es la mejor solución para sus trabajadores de campo. Por ejemplo, dudan de si necesitan un dispositivo totalmente resistente que, en ciertos casos, puede resultar más caro que algunos productos dirigidos al mercado de consumo.

Para muchos ya no existe una distinción clara entre el entorno de consumo y el profesional, especialmente tras la aparición de BOYD. En un pasado no muy lejano resultaba sencillo entender que los dispositivos de consumo se dirigían a fines de entretenimiento y uso personal, como consultar el correo electrónico, navegar por Internet, utilizar aplicaciones y ver contenido online. Eran elegantes, ligeros y con un bonito diseño.

Los dispositivos resistentes y profesionales eran completamente diferentes. Se diseñaban para un uso especializado, fundamentalmente en entornos exigentes que requerían un diseño más duradero y resistente, e incorporaban las funciones necesarias para permitir que los trabajadores de campo y los técnicos de servicio realizaran su trabajo. Su función principal era recopilar datos sobre el terreno donde existía una alta probabilidad de que el dispositivo se cayera o dañara. Por otra parte, debían ser resistentes al polvo y la suciedad habitual en entornos como almacenes, obras o espacios inestables como una plataforma petrolífera. Eran altamente funcionales, no se consideraban elegantes ni ligeros ni con un diseño a la última.

La consumerización de IT  ha precipitado un importante cambio, provocando una creciente demanda de una combinación de dispositivos de categoría de consumo pero que sean resistentes y duraderos a la vez. Ahora esperamos modelos más compactos, ligeros y rápidos. Nos hemos enamorado de la elegancia de los dispositivos de consumo, de esos smartphones y esos tablets con tanta funcionalidad. Disponemos de miles de aplicaciones en la punta de los dedos que nos permiten hacer de todo, desde planificar unas vacaciones hasta pagar facturas.

Dicho lo cual, desde una perspectiva empresarial, los dispositivos empresariales deben, además, incorporar varios puertos, ofrecer una autonomía adecuada, resultar fáciles de transportar para cuando nos movemos de un sitio a otro y contar con capacidad para funcionar en todo tipo de condiciones meteorológicas. Todas estas son consideraciones importantes a la hora de elegir un dispositivo, especialmente si trabaja en un entorno exigente.

Con esto en mente, sopese las siguientes consideraciones a la hora de elegir su próximo dispositivo:

El índice de fallos de los dispositivos de consumo

Los dispositivos de consumo simplemente no se fabrican para durar tanto como los dispositivos resistentes. Según un informe de VDC Research elaborado en 2013, la probabilidad de registrar fallos de los dispositivos no resistentes frente a los resistentes es un 100 % superior*. La vida útil de los dispositivos de consumo se mide en meses, mientras que la de los dispositivos resistentes se mide en años.

A lo largo de un periodo de cinco años, el coste total de propiedad de un dispositivo de consumo es, de hecho, un 50 % superior al de un modelo resistente, y muchos usuarios acaban sustituyéndolo dos o tres veces durante este periodo y gastándose mucho más dinero del previsto originalmente*.

El estudio de VDC Research también demostró que la media de averías de los dispositivos de consumo se traduce en aproximadamente 80 minutos de improductividad del trabajador*. Por lo tanto, no se deben considerar únicamente los costes de sustitución y reparación, sino también la pérdida de horas de mano de obra. El uso de un dispositivo resistente permite reducir el tiempo de inactividad, aumentar la productividad y agilizar el trabajo de los trabajadores, ya que les permite realizar sus tareas de forma más eficaz.

Seguridad

Los dispositivos de consumo integran seguridad, pero no al nivel de los dispositivos profesionales. Con la llegada de BOYD, las empresas abren sus redes a todo tipo de riesgos. Acceder a los datos de la empresa a través de un dispositivo de consumo, que puede usarse también para descargar vídeos, cargar fotos y navegar de forma insegura, puede poner en peligro la red de la empresa. Los dispositivos resistentes se diseñan para el entorno empresarial e incluyen funciones de seguridad que cumplen directrices de conformidad estrictas y los protegen de ataques.

A la vista de los incidentes de piratería registrados a lo largo de los últimos años, la seguridad resulta prioritaria para la mayor parte de las empresas, especialmente las que trabajan con datos confidenciales. El uso de dispositivos que cumplen los procedimientos de conformidad más exigentes permite a las empresas estar tranquilas sabiendo que sus sistemas están protegidos contra estos tipos de ataques.

Comodidad

Antes, los dispositivos de consumo superaban a los dispositivos resistentes en términos de comodidad y estética. El diseño, la pantalla táctil y la enorme cantidad de aplicaciones disponibles que ofrecían los modelos de consumo en comparación con los dispositivos resistentes transmitían la sensación de que estos últimos resultaban lentos y obsoletos. Ahora las cosas han cambiado. Muchos de los dispositivos resistentes actuales presentan el aspecto de un smartphone o tablet dirigido al mercado de consumo. Colóquelos uno junto a otro y observará el parecido. Asimismo, la mayor parte de los dispositivos resistentes son compatibles con Android y Windows, lo que facilita la transferencia de datos entre los sistemas operativos.

¿Se impone igualmente la tendencia del mercado de consumo hacia diseños más compactos en detrimento de la facilidad de uso?  Por ejemplo, en los dispositivos megacompactos más recientes, los puertos VGA y USB de tamaño estándar se han eliminado en favor del aspecto visual.   Las empresas siguen necesitando estos puertos para muchas tareas diarias, como presentación y conexión a la red, y disponer de esta conectividad puede resultar vital para los trabajadores móviles.

Resulta evidente que los dispositivos resistentes dirigidos al entorno empresarial ofrecen actualmente una opción práctica y moderna a los trabajadores móviles de todos los sectores. Diseñados para proteger componentes esenciales, como la pantalla, el disco duro y el teclado (elementos que se dañan con más frecuencia en los portátiles convencionales), nuestros modelos resistentes dirigidos a las empresas permiten a los profesionales trabajar mientras van de un sitio a otro sin tener que preocuparse por los daños o fallos comunes en portátiles y tablet.

Por lo tanto, la próxima vez que busque, no se deje engañar por el aspecto y diseño de

los nuevos y relucientes dispositivos de consumo, ya que muy probablemente se conviertan en un ejemplo de mala inversión cuando necesite sustituir uno tras otro, año tras año.

 

Fuentes

*April 2013 (David Krebs) - Mobile Device TCO Models for Line of Business Solutions