Educación superior: Aprender a adaptarse a la «nueva normalidad»

La pandemia y el consiguiente confinamiento han obligado a las universidades y a los centros de educación superior europeos a reconsiderar totalmente la forma de impartir el aprendizaje. Hartmut Kulessa, director de marketing europeo de Panasonic Visual System Solutions, analiza cómo se han adaptado las organizaciones hasta el momento y el potencial de utilizar la tecnología para ofrecer un nuevo futuro de aprendizaje semipresencial.

Para muchas universidades y centros de educación superior de toda Europa, la aplicación y el perfeccionamiento del aprendizaje digital, como mejora de la enseñanza presencial tradicional, ya era una de las principales prioridades del programa para el año 2020. La oportunidad de atraer a estudiantes internacionales y su poder adquisitivo, unida al deseo de la Generación Z de un aprendizaje más flexible, estaban impulsando el cambio.

Según el Foro Económico Mundial, las inversiones mundiales en tecnología educativa alcanzaron los 18.660 millones de dólares en 2019 y se estimaba que el mercado general de la educación online alcanzaría los 350.000 millones de dólares en 2025.

No obstante, el confinamiento de la sociedad y el cierre de los campus para protegerse de la pandemia ha acelerado rápidamente este proceso. Los aproximadamente 2700 centros de educación superior de toda Europa han tenido que adaptarse rápidamente para encontrar una forma de ayudar a los 20 millones de estudiantes que ya no podían estudiar ni socializar en el campus de la misma manera que antes.

«La pandemia está acelerando los cambios de forma espectacular», afirma Bert van der Zwaan, exrector de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) y autor de Higher Education in 2040: A Global Approach (2017), en un artículo para la publicación Nature Research Journal. La revista afirma que el coronavirus está obligando a las universidades a enfrentarse a desafíos de larga duración en la educación superior, como el rápido aumento de los precios de las matrículas y la percepción de elitismo. Además de enfrentarse a estos desafíos, la situación financiera también es grave, ya que los ingresos provenientes de los estudiantes internacionales caen en picado porque se quedan en su hogar y las becas se reducen al caer los mercados de inversión debido a la recesión.

Como parece que las dificultades del distanciamiento social seguirán en un futuro próximo, la prisa por ofrecer soluciones provisionales se ha convertido ahora en una reflexión acerca de cómo conseguir que el aprendizaje semipresencial sea una transición permanente y de la necesidad de establecer una infraestructura cultural y tecnológica para fomentarlo y apoyarlo.

El poder del aprendizaje online

La tecnología para el aprendizaje online y semipresencial ya existe y está suficientemente probada. Para aquellos alumnos que pueden acceder a la tecnología adecuada, está demostrado que el aprendizaje online puede ser más eficaz de varias maneras. El estudio demuestra que, de media, los estudiantes retienen un 25-60% más de contenido cuando aprenden online en comparación con solo el 8-10% de cuando lo hacen en clase. Esto se debe principalmente a que los estudiantes pueden aprender más rápido online; el aprendizaje electrónico requiere un 40-60% menos de tiempo de aprendizaje en comparación con un entorno lectivo tradicional, porque los estudiantes pueden aprender a su propio ritmo, volviendo atrás y releyendo, saltándose o acelerando los conceptos de la forma deseada.

El factor humano

Pero para los centros de educación superior, elegir el sistema correcto y reconocer los demás desafíos, como conseguir el compromiso y la participación del personal y los estudiantes, sigue siendo un problema de difícil solución.

Aunque antes de la pandemia ya se hablaba del aprendizaje digital en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Düsseldorf, todavía había resistencia cultural y el proceso avanzaba lentamente.

«Creo que algunos profesores universitarios temían ser reemplazados por la tecnología», afirma la profesora Dra. Kati Lang, que imparte Gestión de ventas técnicas internacionales y marketing industrial en la universidad. «Por otro lado, creíamos que los estudiantes preferirían el aprendizaje online en vez de los cursos presenciales, pero en realidad esto era una simplificación excesiva. A la gran mayoría de nuestros estudiantes les gusta la flexibilidad de poder estudiar cuando quieran, incluso a tiempo completo, y prefieren una combinación de aprendizaje digital y presencial».

Professor Dr Kati Lang, University of Applied Sciences Düsseldorf

Esta evidencia anecdótica está respaldada por la investigación realizada por Unite Students en el Reino Unido, en la que los estudiantes sugirieron que se necesitaba una variedad de métodos diferentes para satisfacer sus diversas necesidades. No obstante, esto no significa que se rechazara el aprendizaje digital. De hecho, la investigación cualitativa demostró que los futuros alumnos deseaban que su universidad ofreciera una sólida opción digital, aunque podrían sentirse decepcionados si no está bien diseñada y es intuitiva. Además, el 44% de los estudiantes usa aplicaciones de forma independiente para ayudarles a estudiar.

Elegir la tecnología de aprendizaje adecuada

Entonces, ¿cuál es la solución de aprendizaje ideal en este nuevo entorno? Según Sanjay Sarma, vicepresidente de aprendizaje abierto del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge, el uso de la popular tecnología para videoconferencias no es la respuesta. «Impartir clases universitarias desde Zoom no es un aprendizaje online adecuado», afirma. Sarma espera que, cuando las universidades reanuden las clases presenciales, la experiencia sea radicalmente diferente y los profesores puedan planear las videoconferencias con antelación y dedicar el tiempo presencial a interactuar con los estudiantes para asegurarse de que han entendido los conceptos explicados. «No queremos desaprovechar nuestra proximidad en algo unidireccional», comenta. «El aprendizaje debe ser bidireccional».

El profesor Lang profundiza en este aspecto: «La impartición de la teoría funciona bien en un formato de lección o de videoconferencia online, pero es importante interactuar con los estudiantes de una forma diferente. Si te encuentras en el aula con los estudiantes, observando sus reacciones puedes ver si han entendido un concepto. Puedes desarrollarlo más a base de debates y puedes compartir experiencias y ejemplos personales. Cuando no se encuentran en el aula, tenemos que encontrar nuevas formas de llevarlo a cabo».

Por el momento, estas interacciones y debates se realizan a través de una serie de métodos del profesor Lang, entre los que se incluyen las videoconferencias y las llamadas de grupo e individuales, el correo electrónico y los chats de grupo para un debate más espontáneo. En el futuro, espera que sea posible añadir al formato educativo talleres y clases donde se mantenga la distancia social.

Implementar el aprendizaje semipresencial

Así pues, en el caso de los centros que desean aplicar soluciones permanentes de aprendizaje semipresencial, ¿cuáles son los elementos esenciales que deben considerarse y qué tecnologías esenciales están disponibles para ayudarles? Deben considerarse varias áreas:

1. Los estudiantes dentro y fuera del campus

El primer desafío es permitir que un número suficiente de estudiantes pueda volver al estudio presencial. Además del distanciamiento social y de unos mayores requisitos de higiene en el campus, debe tenerse en cuenta la disposición fundamental de las aulas y salas de conferencias para que algunos estudiantes puedan estar presentes en la sala y que otros puedan ver y participar online en directo, o ver grabaciones posteriormente.

Afortunadamente, existen varias herramientas online que pueden ayudar con la distribución física, la distancia en las salas y el equipo tecnológico ideal para el entorno poscovid y de distancia social. Afortunadamente, existen varias herramientas online que pueden ayudar con la distribución física, la distancia en las salas y el equipo tecnológico ideal para el entorno poscovid y de distancia social.

Por ejemplo, la Universidad Técnica de Delft (TUDelft) ofrece una herramienta de configuración del espacio online para ayudar a los centros a diseñar su entorno de enseñanza manteniendo la distancia social, asegurando líneas de visión claras y la legibilidad de las pantallas.

Las calculadoras online para DISCAS (mostrar el tamaño de la imagen de contenido 2D en sistemas audiovisuales) también están disponibles para ayudar a comprender el tamaño, la resolución, el contraste, el brillo y las distancias y ángulos de visualización necesarios en cualquier entorno.

Algunos fabricantes de productos audiovisuales, como Panasonic, llevan este concepto un paso más allá y ofrecen herramientas online que permiten introducir las dimensiones de la sala y los equipamientos para recomendar el proyector o la pantalla ideal.

2. Elegir la tecnología visual adecuada

Con estudiantes manteniendo la distancia social en la sala y otros viéndolo a distancia, muchos de los actuales entornos de enseñanza deberán reconsiderar sus soluciones visuales. Con una amplia gama de proyectores y pantallas profesionales que permiten ofrecer imágenes de gran nitidez de 43 a 600 pulgadas, los principales fabricantes como Panasonic pueden asesorar acerca de la mejor solución con el tamaño de pantalla, el brillo y el contraste correctos.

Según los requisitos de visualización y aprendizaje, los proyectores de tecnología láser de última generación pueden ofrecer imágenes, datos y vídeo de la máxima calidad con unos excelentes niveles de fiabilidad y bajas necesidades de mantenimiento. Además, las pantallas táctiles profesionales, con sus amplios ángulos de visualización y sus funcionalidades de anotación interactiva, pueden ser unas herramientas muy valiosas para mejorar la experiencia de aprendizaje.

3. Captación del contenido educativo

Para muchos centros de educación superior que tuvieron que cerrar en muy poco tiempo al principio de la pandemia, el desafío inicial fue crear unos contenidos de aprendizaje online para que los estudiantes pudieran acceder a ellos a distancia.

Las centros que ya disponían de una solución de grabación de conferencias gozaron de una gran ventaja. Las salas de conferencias o las aulas ya disponían de la tecnología necesaria para poder grabar, editar y publicar contenido online. Los centros que no contaban con dicha solución tuvieron que grabar el contenido en ordenadores portátiles, y muchos tuvieron que dedicar varias horas a contratar a personas que editaran y cargaran el contenido.

Soluciones de grabación de conferencias

En el futuro, las soluciones de grabación de conferencias serán un elemento integral de cualquier solución de aprendizaje semipresencial. Lo ideal sería que permitieran al personal docente grabar fácilmente sus clases o conferencias sin distraer a los estudiantes presentes en la sala con metros de cable o material entorpecedor. Los principales elementos a tener en cuenta son:

1. Audio y vídeo de alta calidad

El primer requisito es colocar discretamente unas cámaras profesionales con una amplia gama de opciones de captura y zoom, así como con un software de seguimiento automático con tecnología de reconocimiento facial para seguir automáticamente al ponente. Esta funcionalidad garantiza un contenido audiovisual de alta calidad.

2. Elección del software de grabación de conferencias

En segundo lugar, la elección del software de grabación de conferencias es un factor importante. Los principales productos disponibles en el mercado, como Panopto, permiten programar las grabaciones con antelación para grabar las conferencias sin ningún problema. La solución debería permitir que se integren en la grabación fuentes de información adicionales. Por ejemplo, para capturar contenido de calidad 4K proyectado en las pantallas de la sala o contenido mostrado y anotado en pantallas multitáctiles.

Por último, es importante considerar si el contenido solo será necesario verse en una fecha posterior o si el sistema también necesita tener la capacidad de transmitir en directo la conferencia como una transmisión por Internet en el momento de la grabación.

3. Cómo gestionar y compartir el contenido

Una vez creada, la aplicación debería permitir editar los vídeos fácilmente y subirlos a una biblioteca de vídeos intuitiva que almacene el contenido de forma segura.

Las funciones de edición de vídeo deben permitir realizar las tareas de edición más habituales desde cualquier navegador web, para garantizar que el contenido pueda prepararse rápidamente para su uso.

Al cargar el contenido, el sistema debería convertir automáticamente los archivos de vídeo para poder reproducirlos en cualquiera de los dispositivos y sistemas operativos más populares, incluyendo una opción de búsqueda que permitiera encontrar cualquier palabra hablada o mostrada en pantalla. Así se garantizará una experiencia intuitiva e interactiva para los estudiantes y se fomentará el uso del contenido.

Para garantizar un acceso sin problemas, deben buscarse soluciones con API abiertas que permitan conectarse fácilmente con otros sistemas universitarios básicos, como los proveedores de identidad, los sistemas de aprendizaje y los sistemas de gestión de contenidos.

4. Monitorización de los resultados y asistencia

La revisión y mejora continuas serán un factor importante una vez implementado el sistema, por lo que deben identificarse las aplicaciones que también incluyan sistemas de análisis integrados en tiempo real. Ello facilitará una valiosa información acerca de la forma en la que los estudiantes están utilizando el contenido, permitiendo realizar mejoras y progresos continuos.

El sistema será la base de buena parte del valor educativo que el centro ofrezca en el futuro, de modo que un paquete de asistencia integral como parte de la licencia es una última e importante consideración para garantizar que el servicio siga disponible de forma ininterrumpida.

El futuro del aprendizaje semipresencial

El profesor Lang concluye que, a pesar de tratarse de una situación muy desafortunada y dificultosa, la pandemia ha eliminado muchas de las barreras que frenaban el desarrollo del aprendizaje semipresencial. «Ha habido un cambio en la forma de pensar, tanto de mis compañeros como mía. Han desaparecido muchos de los miedos e incógnitas. Hemos visto que aunque no podamos crear un contenido online perfecto al primer intento, podemos facilitar un contenido valioso muy rápidamente. Mediante pruebas y algún error, desarrollaremos la mejor combinación de aprendizaje para el futuro».

La prestación de servicios de enseñanza en los centros educativos europeos está cambiando rápidamente, pero gracias al uso de las últimas herramientas online para la planificación y de la tecnología audiovisual combinada con soluciones de grabación de conferencias, la calidad de la enseñanza continuará después de la pandemia y, tal vez, gracias al aprendizaje semipresencial será más flexible y accesible que nunca.